lunes, 3 de noviembre de 2008

7 years ago ...



El miércoles 17 de enero fue un día muy especial y esperado para miles de argentinos. Por primera vez íbamos a poder presenciar sobre un escenario a una banda de semejante calibre, trayectoria e integridad como R.E.M. Ese era su segundo recital en 16 meses (el anterior había sido el de Rock in Rio, además del segundo que daban en Sudamérica luego de 20 años de existencia.




Michael Stipe mostró su increíble voz.



¿Habría valido la pena la espera? Después de todo, los presentes en el Campo de Polo de Buenos Aires, habían podido observar y escuchar a uno de los niños mimados de la crítica y público norteamericano: Beck. Sinceramente después de ver su show, da la sensación que es algo demasiado inflado, si bien es de calidad, no es para tanto. Luego de Beck, la espera para el recital de R.E.M. parecía eterna.
Y finalmente aparecieron Michael Stipe, Peter Buck y Mike Mills sobre el escenario, acompañados por Ken Stringfellow, Scott McCaughey y Joey Waronker. ¿Qué mejor canción para abrir que la poderosa What's The Frequency Kenneth? de Monster?
Lo cierto es que R.E.M. quiso reinvindicarse con el público por no haber venido anteriormente a Sudamérica, y repasaron todas sus épocas. Tocaron Finest Worksong del disco Document de 1987, Fall On Me de Life's Rich Pageant de 1986 y So. Central Rain (I'm Sorry) de Reckoning de 1984.














Peter Buck y Michael Stipe durante So. Central Rain.
Además, presentaron dos nuevas canciones de su CD Reveal que verá la luz en mayo de este año: She Just Wants To Be y The Lifting.
Las versiones de The One I Love y Find The River fueron simplemente excelentes. Y esta última canción sirvió de trampolín para Losing My Religion, momento en el cual el Campo de Polo literalmente se vino abajo.
Tampoco se olvidaron de sus más recientes discos New Adventures in Hi-Fi y Up, brindándonos versiones de Wake Up Bomb, Daysleeper, Walk Unafraid y At My Most Beautiful.
El setlist de R.E.M. en Buenos Aires.
Con bises como la dolorosa Everybody Hurts o It's The End Of The World As We Know It (And I Feel Fine), uno queda con el gustito de haber presenciado uno de los mejores recitales que haya visto Buenos Aires.
Mucho se había dicho sobre el carisma de Michael Stipe. En ciertos videos de recitales de la banda, no se veía demasiado, en Road Movie por ejemplo se lo podía llegar a notar un poco distante y hasta casi aburrido. Puede haber sido por lo desgastante que fue la gira de Monster. Aquí en Buenos Aires se lo vio realmente contento, en contacto con el público, tratando se acercarse lo más posible, y a veces dando la impresión de pedir disculpas y arrepentirse por no haber venido antes. Mostró que todavía queda lugar para el cantante de rock puro, hechizando sólo con su voz a unas 33.000 personas.
La misma banda admitió que este fue un recital mucho más poderoso, mucho más rockero que el de Rio, que fue más una "experiencia". Por cierto que es un honor que lo recuerden así y, aunque sea muy difícil, habrá que esperar si incluyen nuevamente a Sudamérica para la gira presentación de Reveal. El que no pudo o no quiso ir a este recital, que no se pierda el siguiente: no se va a arrepentir

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